martes, septiembre 08, 2009

Agentes forestales vigilan la cueva de Chaves para evitar más destrozos

Agentes forestales vigilan la cueva de Chaves para evitar más destrozos. Patrimonio espera que arranque el proceso judicial para personarse contra la propietaria del coto por los daños. ANA IPAS. Huesca
Patrimonio no quiere que la historia se repita y tras descubrir el expolio de la Cueva de Chaves se ha volcado en la vigilancia de toda la zona. Un guarda forestal realiza inspecciones periódicas al despoblado de Bastarás (Casbas de Huesca), un coto de caza privado donde existen otras grutas con pinturas rupestres, para evitar destrozos en la zona protegida arqueológicamente. Además, se personará en la causa abierta contra la propiedad de la finca, FINBAS S. A., por convertir en abrevadero uno de los yacimientos neolíticos más importantes de España y Europa.
"El seguimiento se realiza todas las semanas", afirmó el director general de Patrimonio del Gobierno de Aragón. Según especificó Jaime Vicente, el guarda visita el coto de caza para controlar que no se realizan movimientos de tierra ni actuación alguna en la zona protegida arqueológicamente ya que en este terreno se sitúan también varias cuevas con arte rupestres protegidas por la Diputación General de Aragón e incluidas en el Patrimonio de la Humanidad por sus pinturas históricas. Además, el técnico fotografía el paraje, para tener constancia de cualquier variación respecto de las inspecciones anteriores. De momento, confirmó el responsable de Patrimonio, "no ha habido ninguna intervención más desde el pasado mes de marzo".
Por otra parte, el proceso judicial abierto contra la propiedad de la finca, la empresa FINBAS S. A., sigue su curso, según confirmó el fiscal jefe de la Audiencia de Huesca, Felipe Zazurca. La fiscalía oscense continúa con la investigación abierta y todavía no ha arrancado la toma de declaraciones. Patrimonio, que se personará en la causa, ha limitado hasta ahora su participación en facilitar a los responsables judiciales los informes que les han pedido y a acompañarles hasta el lugar de los hechos.
No obstante, Jaime Vicente recordó que fue un técnico del departamento, el director del Museo de Huesca y uno de los responsables de las excavaciones que se han llev
ado a cabo en Chaves, Vicente Baldellou, quien descubrió el destrozo en marzo. Durante una visita a la cueva con otro estudioso comprobó como el yacimiento había quedado convertido en un pesebre para los animales de caza del coto. Inmediatamente, según indicó Vicente, trasladaron el caso a la fiscalía. Pero además su intención es personarse en la causa abierta contra los propietarios del coto de caza privado. "Somos responsables del patrimonio aragonés y afectados directamente por la destrucción de la cueva ya que representamos los intereses de la Comunidad", comentó. Y añadió que lo que buscan con esta iniciativa es que se "depuren responsabilidades ante el tremendo expolio al patrimonio que se ha hecho".
Según adelantó en su momento el fiscal jefe de la Audiencia de Huesca, los propietarios deberán hacer frente a una demanda por un presunto delito sobre el patrimonio histórico. Concretamente, la destrucció
n del yacimiento neolítico de Chaves vulnera los artículos del 321 al 324 del Código Penal. En ellos se establecen penas de hasta tres años de prisión y multa de veinticuatro meses a quien cause daños en yacimientos arqueológicos.
Más denuncias
No es la única denuncia a la que se enfrenta FINBAS S. A., ya que Medio Ambiente le ha abierto un expediente administrativo por introducir una especie foránea. Se trata del arrui, una cabra africana que podría acarrear el cierre de este coto cuya propiedad sigue siendo un misterio. Su administrador único es Antonio Francisco de la Fuente Vidal, directivo, administrador y apoderado de varias compañías del empresario leonés y minero Victorino Alonso. Es precisamente a este nombre al que apuntan ecologistas y otras organizaciones como auténtico propietario de esta finca de la discordia.

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